martes, 22 de noviembre de 2011
no se pide nada más.
Ahogo, y sensación de agobio. Agobio profundo, inquietante. Guerras, dolor. Fenómenos. Naturales , biológicos. Artificial. Vida artificial. Sentimientos. Sí, pero de papel. Plástico. Frío hierro. Y gente, mucha gente. Gente que camina moribunda por las calles, gente desolada, gente sin fuerza, hundida. Pero excepciones. Gente que lucha. Que aguanta. Gente que siente con todo el alma. Con el corazón en la mano, la cabeza en casa junto a su amiga la razón. Con escalofríos inquietantes producidos por sensaciones abrumadoras. Gente que no quiere mas que cariño. Amor. Nada más que eso. Los que sonríen a la vida cuando se lo arrebatan todo. Los que se conforman con poco. Sin exaltaciones, sin lo más grande. Sin besos con movimientos funambulísticos. Con simples caricias. Con puro amor.
Es el momento.
Hay un tiempo para sonreír, y por supuesto uno para llorar. Tenemos toooooda una vida para ser maduros, para echar broncas, para enfadarnos, discutir, hacer de contables y de malabaristas con nuestro sueldo, de señoras Rotenmeyer en el tema de la limpieza. Tenemos muchísimos años para "disfrutar" de tener nuestro coche, nuestra casa, y ah! si! nuestras facturas, las letras, la hipoteca, los créditos del banco... Os parece poco tiempo el que tenemos para gastarlo en aquello? Entonces que hacéis? Podéis decirme que hacéis con vuestra vida? Ya es hora de que dejéis de lado los cigarrillos para parecer mayores, las fotos con sonrisas falsas para no parecer locas, las conversaciones absurdas cuando, lo que todos deberíamos estar haciendo es disfrutar, porque este es nuestro momento y sí, debemos aprovecharlo.
sábado, 5 de noviembre de 2011
2x(2x2)x3+5-3
Verás, hay ochocientos mil millones de mujeres en el mundo, siete millones de hombres en Bilbao, más de ocho plazas diferentes por aquella zona, trescientos sesenta y cinco días el año, veinticuatro horas, con sus respectivos minutos. Y aquel viernes, doce de febrero, tuve que encontrarme contigo. Tuve que bajar de casa de Shelley, tuve que ser la última y encontraros ahí, encontrarte ahí. Tu sudadera, tus vaqueros, y tus... ¿circa? Y por supuesto tu skate, tu pelo, y tu puta sonrisa. La misma que llevo odiando seiscientos veintiún días de mi vida. Seiscientos veintiún días que me has robado con pequeños gestos. Diminutos. Microscópicos. Tanto que no los encuentro para que salgan de mi cabeza. Que no los localizo. Están por todas partes. Seiscientos veintiuno rendida a todo lo que hagas, a como me mires, sí, de nuevo a tu puta sonrisa. La que aborrezco desde que te vi porque es mi perdición. Mi puta perdición. Punto débil. Talón de Aquiles. Tormento. La causa por la que te hablé, pareciendo idiota, montada en tu skate, agarrándome a tu hombro para no caerme y romper mis leggins negros. Para decirte, "como te odio, ¡joder!" y escuchar una frase que cambió todo. Absolutamente. Sin lugar a dudas. Todavía recuerdo que me agregó Lander , y que estabais en una foto juntos. Que te agregué, y empezamos a hablar. Noche tras noche. Tardes sobre la Fever. La tarde que mis amigos para ayudarme me dejaron en aquella plaza, mientras yo me moría de la vergüenza... y aquella frase, quizá salida del momento, que hizo que todo comenzara. Todo eras tú, y yo sin darme cuenta. Nada más, no había nada más. Casa de Eneritz, madrugada. Y tu por la cam, y yo, tonta de mi, sin parar de reír. Por ti. Siempre por ti. Recuerdo tantas cosas... tantas que quise borrar. Encerrar. Dejar atrás, y que hoy, después de tanto, aquí siguen. En mí. Las frases que dijiste. Todas las noches al teléfono. Risas de fondo. Y yo aquí, en clase, recordándote. Como siempre. Recordando aquel día en el que hablamos hasta las ocho de la mañana. ¿Cómo no nos cansamos? Sigo sin cansarme, sin cansarme de ti. Caricias. Besos. Tus ojos. Y de vuelta a tu sonrisa, la misma que tengo de imagen de llamada. La meta de mis chorradas. Y si, sigo siendo aquella niña enamorada de ti, sigo siendo todo lo que era entonces, sin brackets, con otro corte de pelo, pero con el mismo corazón, en el que por supuesto, sigues estando tú. Sólo tú. Explicaciones químicas. ¡Qué fácil que es aquello comparado con lo que yo llevo dentro! Fórmulas, variaciones. Pero todo con sentido común. Sustancias. Aquello de las mezclas. Más sustancias y... amor. Entalpía de reacción. Calor. Y todo tan sencillo. Esto va con aquello para conseguir lo otro. Y listo. Pero... ¿y yo? ¿y tú? Que me lo expliquen. Que no lo entiendo. Ya son casi dos años y sigo igual. Miento. Peor. Decayendo. Cada día más enamorada. Yo... sólo soy contigo. Y me cueste lo que me cueste admitirlo así es. Más recuerdos. Y más voces de fondo. La profesora pregunta si se ha entendido. Que miremos el dibujo. Me rio. De los dibujos y las letras. Me quedo con las canciones. Sensaciones. (Co)razones. Con las frases que nos da la poesía. Con todo lo que seas tú. No él. Ni aquel. Tú. Y ya... no se que más escribir. Si tengo tanto que decirte... Demasiado. Y no sé cómo expresarlo. Ni idea. Muda. Como cuando me callas con tus besos... Recuerdo tantas cosas... Hoy he abierto el baúl. Aquel al que hace tiempo le di doble vuelta de llave. Hoy lo he abierto y todo ha salido. Fiu. Veloz. Velocidad de la luz y esta sensación me ha invadido. Tsunami. Como el de Japón. Y yo pensando que acaba la clase. Y me muero por verte. Por sentirte. Por saber, de nuevo, que sigues ahí. Por explicarte de alguna manera. Con ese ritmo. Pun. Ese latido. Pum pum. Que se acelera. Pum pum pum. Por decirte lo que te voy a llegar a querer. Sin poder evitarlo. Porque siempre serás tú. Ese tú. El único tú.
lunes, 24 de octubre de 2011
Sí.
No sé si ya te habrás dado cuenta, pero soy incapaz. Incapaz de rechazarte una caricia, un abrazo, una simple sonrisa. Soy completamente incapaz de decirte que no a uno de esos besos. Asi que me dejo llegar y digo que sí, que si con el corazón. Sí a esas noches que vivimos, a despertarme pensando en ti. Sí a tirarme horas a tu lado. Sí a mirarte, a sentirte, a pensar que algo más puede ser. Sí a todo lo que escuche, y a todo lo que te pida, a que me quieras y por supuesto, viceversa. Sí a que me eches de menos. Y esta claro, que sí, a hablar contigo hasta las tantas de la noche, a los flechazos a primera vista, a las cosas que se han quedado sin hacer. Sí a todo eso y a mucho más; sí a que me vuelva a pasar. ?Que parece imposible? Sí , lo sé; yo tu y aquel. Pero los imposibles, también existen. Y todos nos hacemos los tontos y ponemos excusas aún mas estúpidas si cabe, para no pensar en ello, simplemente porque puede que nos dé miedo. Miedo a encontrarte con algo tan grande que se te venga encima como una hola y que no puedas dejar de echar de menos, cada segundo, de pensar, de querer más. Miedo a todo eso y como no, a sufrir; a volver a equivocarte, pero no tiene porque ser así, esta vez no. Yo sé que no tengo nada más que decir. Sólo que te doy mi siempre, te doy mi sí.
♥
- Era simplemente una amiga.
- Humm. Por supuesto, pero no parecía una amiga. - Él no respondió y su madre continuó tal como él sabía que haría - No miras a Ann de la misma manera que te vi mirarla a ella.
- ¿De qué manera?
- Como si pudieras mirarla durante el resto de tu vida.
- Humm. Por supuesto, pero no parecía una amiga. - Él no respondió y su madre continuó tal como él sabía que haría - No miras a Ann de la misma manera que te vi mirarla a ella.
- ¿De qué manera?
- Como si pudieras mirarla durante el resto de tu vida.
Necesidades básicas.
Puede que me equivoque muchas veces, pero te aseguro que se rectificar. Que la cago, que cometo errores que parecen imperdonables. Puede que pienses que parezco una de esas niñas que sonrien a menudo, que estan un poco locas, que puede que incluso nadie las entienda; pero eso no es problema, porque ni yo misma me entiendo, y me mareo . Pero sigo aqui, de una manera o de otra. Quiza no entiendas como reacciono, pienses que te he olvidado, pero es que no lo sé ni yo. No soy capaz de reaccionar cuando te veo cerca, no soy capaz, ni siquiera, de pensar. Sabes? supongo que ni te lo creeras, pero llevo cayandolo mucho tiempo y es hora de decirte que cubres todas mis necesidades de sonrisas, de especialidades, que eres de lo poco bueno que existe, que eres cabezón, yo diria que incluso un poco orgulloso, pero que no me importa. No me importa nada de eso. Sé que te quiero enterito para mi, que no necesito más nada.
no hay más caminos.
A veces te encuentras en un cruce, de esos en los que no llegas a ver hasta donde llega cada uno de los caminos en los que se divide y es entonces, sólo entonces cuando tus dudas comienzan a salir, una por una , y sin saber elegir. Te planteas si debes elegir el derecho, el izquierdo... o simplemente el que tienes delante de tus narices; jamás mirando al que queda detras pues ya lo has vivido todo. Y mirarás hacia adelante, y pensaras en todo lo que tendrás y perderas pues elegir un camino supone tener que dejar atrás cosas, cosas que no tienes ni idea. Lucharás, soñarás y claro que si, te caeras. Tropezarás cien mil veces con esa puta piedra, y te volverás a levantar, sola, con ayuda de una mano, o de más d euna , pero lo harás. Y cuando lleges al final verás que la gente que un día te encontraste por el camino desapareció.. o quizá te hayan acompañado todas esas personas a lo largo de él y ahí, te darás cuenta de quienes nunca te dejaron de lado, quienes supieron valorar la palabra llamada Amistad.
jueves, 11 de agosto de 2011
A veces, el destino, te juega una mala pasada.
No siempre las cosas salen como uno desea, y eso es algo que siempre debemos tener en cuenta. Puedes ilusionarte con mil cosas, que puede, que en un sólo día te encuentres tan sólo una que todo lo que habías construido, lo derrumbe. Pero es así, y simplemente debemos aprender a superar todas esas situaciones en las que la vida nos da varias opciones y con ello varias oportunidades para poder decidir que queremos llegar a ser, como queremos conseguirlo y por supuesto, quienes deseamos que estén a nuestro lado. Por ello, la única palabra que debemos tener en mente es la de sentir, pues con ella nos guiaremos a partir de lugares inhóspitos, por sensaciones abrumadoras y recuerdos tan extravagantes que pueden hacer de nuestro día a día, un completo libro de páginas arrancadas que moldearemos a nuestro gusto y el cual nadie, ni siquiera nosotros mismos, seremos, nunca, capaces de comprender.
miércoles, 27 de julio de 2011
Mejor será que no caigas.
¿Sabéis esa sensación de ahogo sin agua? ¿Ese sofoco sin apenas una chispa? ¿Ese peso enorme de algo que se te abalanza y no puedes pararlo? ¿Eso que algún gilipollas decidió llamar amor?
El sentir que te fatigas con sólo ver su carita de niño, que tu corazón va a su bola y no encuentras el mando de tu vida para darle al puto pausa. Por que no necesitas, no necesitas el corazón. Porque para vivir no lo necesitas, está claro, que le necesitas a él. ¡Ni que te ayudase a respirar! Si cuando le ves, es la causa de todos tus males. Que se acelera sin control y no sabes como pararlo y sólo sientes que tienes que seguir mirándole, que es lo mejor que te ha podido pasar en mucho tiempo, teniéndolo tan cerca pero a la vez tan lejos. Y te deja de importar todo, tanta gilipollez. Por fin el aburrido mundo para, deja de girar. Para algo que hace y lo hace mal. Demasiado tiempo de día, poca noche. Para un momento en el que te sientes bien... El resto del tiempo te limitas a odiar. Odiar esos aires que se trae que hacen que se te caiga la baba, esa chulería que aborreces que le matarías, a besos. Ese pelo , que sólo el sabe llevar. Esa chupa en pleno invierno y su inconfundible manera de caminar que te dan ganas de pillarle por banda. O esa puta sonrisa que te hace derretirte y ser dócil, como una idiota. ¿Cómo es posible llegar a odiar tanto algo? Puede que porque no soportas ese tipo de gente, porque te van más otros rollos, o simplemente porque te importa tanto que te limitas a negarlo una y otra vez y la única manera que tienes para poder llevar lo que sientes, es odiarlo una y otra vez, porque el día que dejes de hacerlo caerás rendida en sus brazos, y entonces, no podrás hacer absolutamente, nada.
El sentir que te fatigas con sólo ver su carita de niño, que tu corazón va a su bola y no encuentras el mando de tu vida para darle al puto pausa. Por que no necesitas, no necesitas el corazón. Porque para vivir no lo necesitas, está claro, que le necesitas a él. ¡Ni que te ayudase a respirar! Si cuando le ves, es la causa de todos tus males. Que se acelera sin control y no sabes como pararlo y sólo sientes que tienes que seguir mirándole, que es lo mejor que te ha podido pasar en mucho tiempo, teniéndolo tan cerca pero a la vez tan lejos. Y te deja de importar todo, tanta gilipollez. Por fin el aburrido mundo para, deja de girar. Para algo que hace y lo hace mal. Demasiado tiempo de día, poca noche. Para un momento en el que te sientes bien... El resto del tiempo te limitas a odiar. Odiar esos aires que se trae que hacen que se te caiga la baba, esa chulería que aborreces que le matarías, a besos. Ese pelo , que sólo el sabe llevar. Esa chupa en pleno invierno y su inconfundible manera de caminar que te dan ganas de pillarle por banda. O esa puta sonrisa que te hace derretirte y ser dócil, como una idiota. ¿Cómo es posible llegar a odiar tanto algo? Puede que porque no soportas ese tipo de gente, porque te van más otros rollos, o simplemente porque te importa tanto que te limitas a negarlo una y otra vez y la única manera que tienes para poder llevar lo que sientes, es odiarlo una y otra vez, porque el día que dejes de hacerlo caerás rendida en sus brazos, y entonces, no podrás hacer absolutamente, nada.
viernes, 15 de julio de 2011
El amor es algo maravilloso que saca lo peor de nosotros. Pero tranquilos, porque de lo peor de nosotros... puede surgir el amor.
Eso que te da miedo, que aborreces. Sí, no disimules, no te mientas más. Lo sabes y al igual que tú, también lo sé yo. Y por eso te limitas a pensar que no existe, que no puedes llegar a tener esa sensación, o por lo menos, no de nuevo. Y te escondes detrás como un niño pequeño, cobarde e iluso que piensa que aquello que oculta deja de existir. Y todo porque te da miedo sentir. Volver a caer en esa red de verdades y mentiras tan entrelazadas entre sí que una pequeña duda puede enredarlo todo aún más. El problema es que el amor no es algo que puedas poner en duda, es una ola que se te lleva por delante, un puño que te deja K.O. , un incendio que te abrasa por dentro. Y da igual lo mucho que sepas nadar, bucear, las maniobras de evasión que sepas hacer en un segundo. Aún asi te lleva. Te lleva consigo y no te suelta. Y eso es a lo que tienes miedo. A volver a depender de alguien , a volver a mirar a alguien y darte cuenta de que una sonrisa lejana puede ser algo que te llene tanto que no puedas controlarlo. Pero en eso consiste, en ser incontrolable. En, por una vez, dejarte llevar por lo más profundo, sin siquiera saber acaso que es. Porque entonces nada más importa y eres capaz de hacer lo que sea, creeme, lo que sea. Por amor soy capaz de hacer lo más vil, rastrero y miserable; porque el amor es algo maravilloso que saca lo peor de nosotros, y si dejas escapar a alguien como yo, te arrepentirás el resto de tu vida, y lo sabes. Y ese miedo no es nada, no es nada comparado con lo que debería ser. Porque el verdadero amor debería acojonarnos... Debería destruirnos para resucitarnos después, eso es para mí el amor. Y lo que tú llamas amor, pues... es una imitación hecha en Taiwan.
.
No soy la más divertida, ni, por supuesto, la más cariñosa. No soy la más fuerte, es más me derrumbo con facilidad. Tampoco soy la más guapa, ni la más simpatica y mucho menos la más lista.No soy la chica de tus sueños, ni la que tiene la sonrisa más bonita. Puede que mis ojos no tengan un color especial, ni mi mirada te transmita una sensación diferente. Puede que sea un poco impuntual, y que, a veces se me olviden las fechas señaladas. Que en ocasiones, parezca una niña pequeña y que los momentos a mi lado no sean de otro mundo. Quizá tenga mucho carácter y demasiados defectos.Seguramente encontrarás a chicas que tengan muchas más virtudes que yo, y que sean perfectas para ti, pero ... ¿sabes que? Ninguna de ellas podrá llegar a quererte como lo haga yo.
martes, 12 de julio de 2011
no sé si entenderás.
Yo sólo se que detrás de cada nube, el cielo siempre es azul, que hay más estrellas que noches te puedo regalar, que la luz de un nuevo día, me hace despertar. Yo, sólo sé, que me espera a la vuelta la felicidad, que las miradas son mucho más que pura simplicidad. Y me pregunto dónde guardar la monotonía de los viejos días, dónde estan las ganas de volver a verte. Yo sólo se que la vida me regala otra oportunidad. Que si algo está frio, es porque quizá, necesita calor. Que los besos no estan para guardarselos. Yo sólo se que el tiempo se me escapa sin saber porque, que hay lunas que se esconden cada amanecer. Yo, sólo sé, que no se absolutamente, nada.
lunes, 11 de julio de 2011
Es hora, de darle color.
Supongo que la vida no es fácil, o eso dicen los mayores. Que los problemas que tenemos ahora no serán ni la mitad de los que tengamos cuando crezcamos, que la vida da mil vueltas y que el que algo quiere algo le cuesta. No sé si viviré en un adosado o tal vez en un apartamento de cincuenta metros cuadrados, si la vida me dará oportunidades o me las tendré que buscar. Puede que sólo sean dichos o que las personas que han vivido saben de lo que hablan. Lo que es cierto es que no hay que quedarse abajo, complejo aceite. A veces me pregunto el porque de las cosas, aunque no las tengan. El motivo de una simple sonrisa, de aquellas miradas, de esas cosas que no se dijeron. Suponemos que la vida es un camino que nos conduce hasta el final, y que hay que caminar, y caminar. Nada más que caminar. Que consiste en añadir días a tu vida. Para mi la vida es otra cosa. Puede que sea diferente de verdad, o que como a otras muchas, sólo me lo llamen por alagar. Pero, como decía, para mi la vida es otra cosa. Para mi consiste en disfrutar al caminar, en sonreir al descansar y cuando comience a chispear, aprender a bailar. Tiene que ver con la felicidad que tu quieras recibir, las cosas que estes dispuesta a soportar y perdonar, las personas que nunca quieras olvidar. Fantasear, imaginar. Soñar con volar. Pensar, cada noche, que el mundo no te vale, que eres demasiado grande. Y cuando algo te influya, que baste con pensar que tu eres más fuerte que todo eso. Para mi, todo eso no significa vivir. Significa, mucho más. Para mi supone estar con una sonrisa veinticinco horas al día, supone alegrar a los demás, supone crear mi mundo especial. A mi , no me vale con morirme mañana y haber vivido algo. Yo quiero todo, quiero vivirlo todo, pues no consiste en añadir días a tu vida, sino, vida a tus días.
jueves, 16 de junio de 2011
Hagamos un trato:
Yo te llevo el desayuno a la cama, no te digo una vez eh, sino todos los días de mi vida... ¿Beber?, lo justo, algún que otro trago ...poco más. Prometo portarme bien, maquillarme lo justo, darte tantos besos como me pidas. Ser lo que nunca nadie ha sido para ti, hacerte ver cosas que no existían. Prometo, también, olvidarme de los tacones, hacerte pasar ratos inolvidables, ser como soy por el hecho de estar contigo. Te aseguro, que a mi lado, no te faltarán sonrisas. Y, por supuesto, te prometo que jamás tendré tripa, que seré tu chica perfecta. Que te querré como nadie. A cambio de eso no te pido nada, simplemente que estés conmigo, ese es el trato.
¡!
A veces esperamos demasiado de otras personas, sólo porque nosotros estariamos dispuestos a hacer mucho más por ellas. Lo que jode, duele y decepciona es verlo. Sentirte sola. Y esque la gente no se entera de que en la vida no importa quien eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres. Que te acepte y te quiera incondicionalmente. Que la gente no tiene por qué entender lo que haceis. Que las cosas son sólo vuestras.Que se esfuerza por hacerte sonreir en todos los momentos. Un verdadero amigo es aquel que llega cuando todo el mundo se ha ido.
martes, 14 de junio de 2011
Lo haría.
Todo lo que era mío, sólo mío. Y repentinamente me veo corriendo a través de un laberinto hecho de momentos: nuestro primer encuentro, el primer beso, la primera vez... La explosión enloquecida de eso por ti. Y en un instante recuerdo todo lo que no he podido decirte.Eso es lo que hubiera querido mostrarte. Abriendo los brazos en una reverencia infinita, mostrándote mi regalo, lo que sentía por ti.Ya está, eso es quizá lo que también hubiera querido decirte. Pero no pude. No pude decirte nada que tuvieras ganas de escuchar. Te miro y ya no estás. ¿Dónde te has metido? ¿Dónde está esa sonrisa que me convertía en náufrago de certezas, pero tan seguro de felicidad? A veces sólo buscas eso. Sí, pero no te das cuenta de que ese chico a la que tanto quieres se ha marchado, ya no está. ¿Eras tú la que la había inventado? Buscas en ese ósculo el desesperado sabor de todo aquello que has sentido, experimentado..., pero ya no está. ¿Quién te lo ha robado? ¿Escondido? ¿Robado? ¿Quién? He reencontrado sus ojos, pero no esa luz, no esa sonrisa que tanto he añorado. Ese dolor que experimentas, que no consigues entender de dónde puede llegar, que no te da explicaciones, que te hunde como una gran ola que no habías visto, que te ha cogido por sorpresa, que te revuelca, te quita la respiración, te hace rodar sobre la arena mojada, sobre esos pasos que te parecían tan ciertos en tu vida. Y en cambio, no. No lo son. Ya no. Y nunca sabes cuándo se marchará. Lo único que sabes es que lamentablemente volverá. Aunque por lo general son instantes. Y ahora sé cómo hacerlo. Basta con no detenerse demasiado. En cuanto llega el recuerdo, hay que alejarse rápidamente, hacerlo en seguida, sin miramientos, sin concesiones, sin enfocarlo, sin jugar con él. Sin hacerse daño. Así, mucho mejor... Ahora ya ha pasado. La nieve se ha deshecho del todo. ¿Qué ocurre, que hay que pagar un impuesto para ser feliz? Si fuera verdad, lo pagaría a gusto... Pero qué ganas tengo de estar con él... Pero estoy fatal. Y además, me siento tan estúpida... No puedo creerlo, no es posible. Echo muchísimo de menos a ese imbécil, echo de menos todo lo que había soñado. Pues ¿sabes qué te digo, a ti, que no eres más que un asqueroso cenizo? No me importa nada de nada, ¡porque estoy loca! ¿De acuerdo? Sí, estoy loca, estoy loca por él, y por todo lo que había soñado para nosotros. O sea, que te lo digo: si te veo, te partiría la cara. Por no entenderte.Por no saber que piensas ahora, que piensas despues. Por mirarte y preguntarme a mi misma que coño estoy haciendo . Por todo lo que escondes, de mi, de ti, de todo. Por todos esos besos que me diste. ¿Quién te obligó? Nadie. Absolutamente nadie. Salieron de ti. Y se quedaron... en mí.
que lo que dices no se queda, porque le falta una mitad.
Estamos rodeados de todas aquellas cosas que no podemos ver, esas cosas que en el fondo son las que hacen que todo gire, que seamos como somos, que nuestros actos sean los elegidos. Son todos aquellos sentimientos, aquellas sensaciones, miradas, sonrisas, alegrías, tristezas... todo aquello que aunque no sea vea, se siente. Aunque no esté presente, está aqui. Todo eso es el centro de cada universo personal, de cada segundo que no está, de cada sonrisa que se va. Que poco a poco todo se nos escapa, que si no te duele, no es más; no es ni una alegría. Y dicen que si te cabe el cielo en un abrazo, siempre habrá una estrella para ti. No hay más. A mi me sirve con que no me amontones los problemas. Yo quiero vivir así, feliz. Ser capaz de elegir y decidir. Quiero decir te quiero y al día siguiente olvidarme de ti.Quiero hacer el bobo y sonreir, y si parezco una niña, mejor para mi.
Lo que dices no se queda, porque le falta una mitad.
-Tu niño interior.
-Tu niño interior.
Te llevaste sin querer, mi sonrisa en tu mirada.
+¿Entonces?
- Sólo se una cosa, todo esto de fingir que somos amigos, no funciona.
- Sólo se una cosa, todo esto de fingir que somos amigos, no funciona.
lunes, 6 de junio de 2011
ho voglia di te.
Lo que en un momento concreto nos parece perfecto, con el paso del tiempo, puede no serlo. Quizá entendamos que no era tan perfecto, y aunque lo hemos perdido, nadie dice que no podamos volver a encontrarlo, o incluso a mejorarlo.Aún así.. no hagamos ver que no pasa nada. Creo que lo peor es fingir que no ocurre nada. Si estás aquí, quiere decir que de alguna manera lo has superado. Por esto o por aquello. Por ella o por mí. Quién sabe. Pocas cosas se saben hoy en día. Si lo que vemos es realmente así, si existe vida en otros planetas, si una medicina para ancianos podría ser mortal... nada se sabe. Y por supuesto , menos eso. Muchisimo menos. Infinitamente menos. Ya se sabe cuando un amor se acaba se puede encontrar todo excepto un porqué. Y aún así.. aquí seguimos. Sin un motivo, sin una simple motivación. Pequeña. Insignificante. Nada. Sólo daño. Constante, frustrante. El pensar porque pasa esto, porque hay cosas que no se explican y que a la vez son tan... fuertes. Tanto que nada es capaz de describirlas. Tanto que el mismo daño que te hacen es aquella alegría que te producen. Y otra vez…otra vez tú. Pero no teníamos que volver a vernos…y siento todo mi dolor. No sé que haces. No sé que hago. Debería alejarme. Apartarme, sin molestar. Que siga tu vida, Ciao! Pero no, aquí sigo.Embobada. Atontada. Alocada, por tu puta sonrisa. La odio. Y por supuesto a ti tambien. Odio todo de ti. Esos ojos, ese pelo... esa mirada. Lo odio! Odio recordar cada una de tus frases cada vez que veo una situación parecida. Cada piropo, cada puta caricia. No sabes cuánto puedo llegar a odiar todo eso.. no sabes cuánto puedo ... necesitarlo. Ahora. Aquí. Sin más. Porque sí. Y no, no es así. Eso lo hacen las niñas pequeñas. Y yo, tengo que cambiarlo.. Pero claro, hasta tu lo dijiste! "Pareces una niña pequeña". Siempre lo decias, era algo típico en tí. Mirarme y decirlo. Besarme y repetirlo y así constantemente. Hasta ahora. Y mírame, lo soy. Una completa cría. ¿Pero, que quieres que haga? No pienso hacer nada. En parte me gusta sentirme así.. tengo el consuelo de... sentir. De poder decirte que... sólo tuya. Que por supuesto, más allá del mar y del fondo, allí abajo, más allá del horizonte. Y aún más, más allá del cielo y más allá de las estrellas, y aún más allá de la luna y más allá de lo que se esconde. Eso es, éste yo que sé que siento por ti. Y más aún. Porque esto es sólo lo que podemos saber.Por encima de todo aquello que no podemos ver, por encima de lo que no podemos conocer… Y me pregunto que sucedería si ni hubiera luz, nada equivocado, nada justo, qué sucedería si ni hubiera tiempo.Y me duermo... Si vuelves a mi mente. Basta pensar que no estás, que estoy sufriendo inútilmente, porque sé, yo lo sé, sé que volverás.De una forma o de otra. El problema empieza cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura…cuando solo de pensar en verlo con otra cruzarías a nado el océano. Cuando es su voz la idea de que a mí también me eche de menos.Cuando las palabras no bastan. Porque dentro quema algo que no se puede decir. Que no se consigue decir. Cuando quien tienes delante, en lugar de darte la respuesta que querrías, dice otra cosa. Dice más, dice demasiado. Ese demasiado que es nada, que no sirve para nada. Y que hace el doble de daño. Y el único deseo es devolver ese dolor. Hacer daño. Pero me da igual. Ahora sí que sí. Me da completamente igual. Tengo esto, por poco que sea. Otros no tienen nada. Y yo tengo mis recuerdos, malditos recuerdos que hacen daño, pero recuerdos. Bonitos. Preciosos recuerdos. Y... ¿sabes? Tengo que decirte que siempre he tenido ganas de ti. Por todo lo que he imaginado, soñado, deseado. Por lo que sé y aún más por lo que no sé. Por ese beso que aún no te he dado. Por el amor que nunca he hecho. Tengo ganas de ti, de ti entero. De tu errores, de tus éxitos, de tus equivocaciones, de tus dolores, de tus simples incertidumbres, de los pensamientos que has tenido y de los que espero que hayas olvidado, de lo pensamientos que aún no tienes. Tengo ganas de ti. Tengo tantas ganas de ti que nada me basta. Tengo ganas de ti y no sé ni si quiera por qué…Uf. HO VOGLIA DI TE.
Seguro debe haber un modo.
Se suele decir que cuando llega el tiempo en el que se podría, ha pasado aquel en el que se pudo. Y es tanta la verdad de lo dicho, es tanta la ansiedad que tenemos por vivir aquello que nos olvidamos de esto, de los más cercano. No sabemos cuan lejos puede llegar a estar un hecho y sólo somos capaces de fijar nuestra mirada en aquel punto alejado al que deseamos ir, olvidandonos del camino que debemos recorrer para poder alcanzarlo. Por el camino, vamos soltando lastres, vamos dejando partes de nosotros mismos, que, a fin de cuentas, es perdernos poco a poco. Vamos sintiendonos mejor y dejamos mentiras, falsedades... por dejar dejamos hasta amistades y nos quedamos con los sueños, con aquella parte de nuestra memoria que, aunque sea irreal, nos hace sentir bien. Aquí puedes robar sueños de todo tipo, sueños que, no obstante no mueren. Miedos, esperanzas, ilusiones, libertad. Los sueños no cuestan nada, y nadie puede reprimirlos. Yo, quisiera una magia que se encendiera por la mañana y no se apagase por la noche. Alguien a quien mirar y a quien decir las cosas que aquí escribo. Sentir que , por una vez, todas y cada una de mis palabras tienen un destinatario, uno que pueda entender a la perfección lo que yo llevo dentro, lo que suelto en esos momentos. Futuro. Sienta bien pensar en el pasado cuando el futuro da miedo. Cuando no sabemos lo que nos deparará, y por muchas cosas malas vividas, ya han pasado. No están, terminaron. Y continuamos en nuestro mundo, viviendo aquellas fantasías.En la vida no se puede tener de todo; sin embargo, es necesario aspirar a ello, porque la felicidad no es una meta, sino un estilo de vida. Y lo que a veces, pudiera parecer una rareza, algo impuro, no es sino una belleza diferente, que no sabemos aceptar. Al menos no por el momento. Por ello debemos avanzar. Hacia adelante. Seguir , cueste lo que cueste. Y ahí entras tú, esa fuerza que me hace ir hacia allí, seguir luchando. Así, de repente. Sin nada que decir. Apareces. Y te metes en mi vida, sin que yo te lo pida. ¿Que haces? No te necesitaba. Estaba mejor así, sin comederos de cabeza. Sin malos ratos.Mal de amores. Y no se cura fácilmente. No existen medicinas. Ni remedios. No se sabe cuándo pasará. Ni siquiera se sabe cuánto duele. Sólo el tiempo lo cura. Mucho tiempo. Porque cuando mayor ha sido la grandeza de un amor, tanto o más largo resulta el sufrimiento cuando éste se acaba. Y no grandeza se refiere a la duración, sino a la pasión, a ese éxtasis, a ese punto máximo en el que el motor te puede llevar, a esos brazos. Y nos reprimimos a no pensar, a darnos por vencidos, a sentir que es propiedad, lo que en realidad no es cierto. Ninguna relación humana contempla la posibilidad de que uno se halle en posesión del otro. En cualquier pareja de almas, las dos son absolutamente diversas. Tanto en la amistad como en el amor, ambas, codo con codo, levantan las manos juntas para encontrar aquello que ninguna de las dos puede encontrar por sí sóla. Y no nos sirve. Seguimos ahí, luchando. Corazón y razón. Porque dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Y que pasa...¿cuando no hay esperanza? Cuando desde el principio no la tienes, cuando comienzas a ciegas en un callejon oscuro. Cuando no tienes voz en medio de un montón de ruido . Silencio irritante. Pasan los minutos. Pasan las horas. Pasa algún día. He leido de todo. He hecho de todo. Pero resulta muy dificil escapar al propio silencio. Lo dijo hasta un sabio japonés: puedes escapar al ruido del río y de las hojas al viento, pero el verdadero ruido está dentro de ti. Y es entonces cuando te das cuenta de que el ser humano siempre ha buscado amar y ser amado, siempre ha creído ver en el amor una especie de catarsis o fuerza liberadora que lo podía todo, creo que esto es así desde que el mundo existe, aunque siempre se ha de estar preparado para la otra cara de la moneda, y no acabar destruido.
Aquello no es sabiduría, es locura.
Ese motor que te da fuerza, rabia, determinación. Ese motor que te da un motivo para volver a casa, para buscar otro gran éxito, para trabajar, cansarte, esforzarte, para alcanzar la meta final. Ese que te hace ver lo que pocos pueden, que te ayuda a levantarte cada vez que te caes, que te llena con la simplicidad de una sonrisa, que hace que vivas cada segundo, llores de alegría, te quedes helada y agradezcas cada muestra de cariño por minúscula que sea, porque ahí está la verdadera grandeza, en las cosas pequeñas.Ese que te hace saber que no pretendes apropiarte del corazón de otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. El que te hace ser consciente de que hay respuestas que quizá deban cambiarse. Ese motor que, después, decide hacerte descansar justo entre sus brazos. Fácil. Mágico. Perfecto. Ese motor amor.
sábado, 4 de junio de 2011
Mareos constantes.
Sientes eso que ocurre después de montarte en una barraca que da unos giros funambulísticos, después de mil vueltas en la gallinita ciega, meterse algo, fumar, beber, darte un golpe en la cabeza... Como si fueras esas burbujas que son agitadas con el champán el 31 de diciembre, ese bote de ketchup a punto de terminar, ese batido de chocolate que nunca se termina de mezclar. Como si tubieras fobia a las alturas y estuvieses en el piso 250 de una torre en medio de la ciudad, como si te levantases rapido después de dormir, como un olor muy fuerte a colonia, que se te revuelva el estómago, como montar en un barco. Como todo eso, como otras muchas cosas más... Todo esto produce una sensación agoviante, de perdida de equilibrio, desagradable. Sensación que quiero lejos. Mareos, continuos y repetidos. Por esto y por aquello. Hoy de uno y mañana de otro. Los cuales producen... cansancio. Detesto sentirme así, detesto tener todo el día una sensación tan amarga dentro de mí. Dicen que cada uno ve lo que le interesa y yo ya no se ni lo que me interesa porque no se ni lo que veo. Hoy veo que todo está en blanco y negro, mañana apareces y todo se vuelve de color. Me tiro media vida pensando por qué hice lo que hice y la otra mitad que es lo que ocurrirá con mis amigos, mis familiares, conmigo.... contigo. Y ya basta de pensar, voy a fijarme en el presente. El tiempo corre. Fiu. Y se marcha, y yo no voy a perderlo, tengo amigas por las que vale la pena vivirlo así, feliz. Porque ya, no me queda mucho más que decir. Que te quede claro: voy a aprobecharlo, contigo o sin tí.
jueves, 2 de junio de 2011
Inestable.
Levantarse de madrugada... y lágrimas. Lágrimas por doquier y de repente, una sonrisa. No vale la pena estar mal. Y a dormir, como si nada. Nada mas importa. Es hora de pensar en ti. Y otra vez arriba, no puedes dormir. Ahora para aquí, ahora para allí y.. nada. Absolutamente nada es capaz de hacer que te duermas. Y luego.. oscuridad, tu cansancio te ha permitido dormir unas horas... de descansar, ni hablamos. Y toca desayunar, que se te quitan hasta las ganas, pasas el día como puedes. Mejor ni pensar en ello. Llaman los amigos, sales a la calle, sonries... la rutina diaria. Yo creo que tengo la sonrisa pegada en la cara. Una canción. Escuchas, atenta. Lo peor. No deberías haberlo hecho, ha sido lo peor que has podido hacer. Aquella frase, aquella maldita frase que tiene cada canción... la has oido. Estas.. perdida. Más que eso. Incomprensible como algo puede hacer que recuerdes, que pienses en todo aquello que deberías alejar de tu mente. Olvidas todo, menos lo que deberías y sigues ahí. Por qué esto. Por qué aquello. Y nada, sin respuestas. Y entonces viene una vez más. Frío, más bien helada. Oscuridad a donde quiera que mires, total, no ves nada. Soledad en todas las esquinas, en todos los escondites. Y así te sientes, una vez más. Pasas de sonreir ... a llorar. Ya no sabes ni por qué ocurre. No sabes ni cómo consigues soltar una puta lágrima más, no deberían quedar. Y dale que te pego, no paras de llorar. Como alma que lleva el diablo. Unas lágrimas de cocodrilo, así las suele llamar mi madre. No sabes si es rabia, si es pena, si es... incertidumbre. Tan sólo tienes clara una cosa. Idiota. Vuelves a ser esa idiota que lo pasa mal, sin motivo aparente, y que una vez más esta....Sola.
Todo siempre acaba igual.
Dicen que no hay mas ciego que el que no quiere ver, pero a veces la vida no te permite esa opcion. Apaga la puerta. Cierra la luz. Huelo tu permufe. Miro y no eres tú. Y así, locura tras locura, te adentras en un mundo de locos, en el que cada amargura es una salida a otra, otra imaginación. Fantasía. Imaginas que todo está bien , y que por supuesto... es real. Sino, ¿qué sentido tendría ese enloquecimiento extremo? Todo, entonces, tiene sentido. Que se suba hacia abajo, que se vea sin mirar. Ojos que no ven, corazón que no siente, ¿era así, no? Sino no lo entiendo. Y no quiero preguntar. Esta vez no, no preguntaré para no hayar respuesta. No preguntaré para malgastar palabras, es el don más valioso. O no. Ya no lo sé, se oye mucho eso de una imagen vale más que mil palabras. Pero entonces... ¿en que quedamos? Miramos aquellas imagenes oscuras, alumbradas por una sonrisa lejana, oímos aquellas palabras de gente conocida o no tan conocida... palabras vacías, ajenas a todo aquello que ocurre. No sirven de nada. Ninguna palabra es capaz de expresar lo que sentimos. Sentimientos. Asco. Escóndelos , por favor. No quiero verlos, a ti tampoco. Quédate con ellos, ahí. Prefiero no saber. Prefiero no pensar. Pero ya es tarde. Tic -tac . Y... zas! El reloj se para, tu tiempo se ha ido. No lo has aprobechado... y ves, que algo brilla... ah si! Es tu sonrisa, te la dejaste ahí, escondida en el fondo del cajón, olvídada cuando empezaste a recordar... todo lo que viene va, todo lo que sube , baja. O eso me enseñaron. Ya no entiendo nada, ni a ti, ni a mi, y me mareo. Mar... recuerdo.. no, esta vez no, esta vez no voy a recordar. Ya está, dejo de hablar y se acaba. Dejo de escribir y basta. Yo... me voy con las olas a otra parte.. su zarandeo estilistico, su brisa marina olor a tu sonrisa.. Y ya está, esta vez me voy para no volver.
Condenada.
Ya hace un tiempo. Echas cuentas y ves que nada ha mejorado, que todo sigue igual. Mal. Todo está mal. El tipex no cuenta cuando cometes errores con permanente. La soledad invade cada cuerpo, cada célula de aquella piel, de aquel tacto. Pero no hay más, no hay más nada y es la cruda realidad. Acabar. Acabar como si nada.Sin ton, ni son. Puf. Como agua que lleva el diablo, como una ráfaga de luz. Ráfaga que te ciega, te ciega en la propia oscuridad. Y no puedes ver. Ni lo más cercano. Sientes. Cada caricia, la piel, esa piel suave, tacto seda. Tu piel. La que evoca mis sentidos. La que los llama a todos, los pone alerta. Primero, segundo, tercero, cuarto, quinto... incluso sexto sentido. Puede que hasta un septimo. Pecados capitales. Tu y la lujuría, la pasión por lo anhelado, por esa sensualidad indescriptible, esa forma de besar. El deseo de aquel susurro cercano a mi oído. El que me hacia arañar como una fiera. Bestia. No.. bestial. Un beso, aquel como otro ninguno, aquel como un día de ayuno, largo, intenso, que no te permite pensar en nada más. Que te hace extremecerte, que te permite aquella sensibilidad, aquella estabilidad inquietante, desequilibrada tal vez. Y luego... todo. Se junta, se une. Forma un cúmulo de cosas, sensaciones mejor dicho. El peso que oprime mi pecho, puede que sea el corazón. Si, eso creo. No deja de latir, lo escucho a mil por hora. Todo tu culpa. Entre tu y la pasión no me dejais centrarme. Necesito aire. Ahora sí, ya está todo bien. Mis manos agarran las tuyas, y yo sentada sobre tí. Como siempre sueltas una de tus frases, de aquellas picaronas que me hacen sonreir. No pasa nada, es lo mejor en estos momentos. Aliviamos tensión. Disfrutamos el momento. No hay nada como esto, no hay nada como tu pecho, como el dormir junto a ti. No lo hay, estoy segura.
Y sin querer, no quise. No conseguí nada, tampoco hice. Abracé lo que pude, me reprimí a todo aquello que deseaba, lo que me hacia sentir bien. Y aqui andamos, mejor dicho esperamos. Un tren que se marchó. Allí. A lo lejos. ¿ Tú puedes verlo? A veces, tarde para arrepentirse dicen. Otros, mejor tarde que nunca. Yo, condenada a esa tortura, de no haber querido lo que ahora quisiera querer, de no haber sabido ver lo que pude tener.
Y sin querer, no quise. No conseguí nada, tampoco hice. Abracé lo que pude, me reprimí a todo aquello que deseaba, lo que me hacia sentir bien. Y aqui andamos, mejor dicho esperamos. Un tren que se marchó. Allí. A lo lejos. ¿ Tú puedes verlo? A veces, tarde para arrepentirse dicen. Otros, mejor tarde que nunca. Yo, condenada a esa tortura, de no haber querido lo que ahora quisiera querer, de no haber sabido ver lo que pude tener.
miércoles, 1 de junio de 2011
no hay nada peor que quien espera algo... y no encuentra nada.
Pasa el tiempo y con ello la vida, y un día, de repente, te da por mirar atrás y ves que no has recorrido casi nada. Has perdido el tiempo. Discutir. Dormir. Llorar. Perder momentos y sustituirlos por malos ratos. Así, sin más. Sin un motivo. Sin un simple por qué. Y hay muchas cosas que no están y cada instante es un peso enorme, insostenible. Y entonces, simplemente, querrías no estar tú. Desaparecer. Paf. Sin demasiados problemas, sin molestar. Pero es imposible. Desearías ser esa paloma que desaparece al taparla con un pañuelo, o ese conejo dentro de un sombrero. Y ya no está, no está y basta. Pero no lo eres, y esa es tu realidad. Caminas por la calle, respirando ese aire que no te produce ninguna satisfacción. Sonríes a la multitud. Y miras, pero no lo ves. No ves nada claro, no entiendes nada. Sólo sabes que pasa gente a tu alrededor, caminando, volviendo a sus vidas ajetreadas mientras tú... mientras tu no eres capaz de avanzar. Y gente nueva entra en tu vida, como si nada. Zas! "¡ya estoy aquí!", y ya está, no llaman ni a la puerta, ni se molestan. Entran, sin más. Y muchas de ellas no se quedan, hay gente que sólo está de paso. Otras están ahí. Diferentes entre sí. Únicas, se puede decir. Pequeños detalles. Sonrisas, a veces amargas. Va y ven de las cosas. Situaciones, incomodas, confusas, divertidas... en el fondo, situaciones. Y en la calle ruido. Un inmenso ruido envuelto en silencio. Y recuerdas, como de costumbre. Pero... no. Son tantas las cosas que echo de menos... Pero hoy tengo ganas de no pensar.Basta. Estoy fuera. De los recuerdos. Del pasado. Pero también estoy perdida. Antes o después las cosas que has dejado atrás te alcanzan. Y las cosas más estúpidas, cuando quieres, las recuerdas como las más bonitas. Porque su simplicidad no tiene comparación. Y me dan ganas de gritar. En este silencio que hace daño. Basta. Déjame. Ponlo de nuevo todo en su sitio. Así. Cierra. Doble vuelta de llave. En el fondo del corazón, allí, en aquella esquina. En aquel jardín. Algunas flores, un poco de sombra y después dolor. Ponlos allí, bien escondidos, te lo ruego, donde no duelan, donde nadie pueda verlos. Donde tú no los puedas ver. Dejame seguir, desde este punto. Entre ruinas del pasado y el placer del presente. Y vuelve, vuelve ese olor, y con ello esa sonrisa que soy incapaz de olvidar...Y en un instante recuerdo todo lo que no he podido decirte, todo lo que hubiera querido que supieras. Buscar. Loca. Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarle otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda... Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba: ¿Le habéis visto? Por favor... He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?. Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruído molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpida, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. Perdemos el tiempo buscando un porqué. Pero a veces no existe. Y por triste que parezca, ésa es precisamente la explicación. No hay nada que saber, ciertas cosas las sientes, las sientes y basta. Reaccionas. Te das cuenta. Un beso lo es todo. Un beso es la verdad. Sin demasiados ejercicios de estilo, sin retorcimientos extremos, sin enroscamientos funambulísticos. Natural, lo más bonito. Lo más bonito... tú.
En el cajón de la memoria, guardo trocitos de la historia.
Aún recuerdo esas noches vividas, esos besos que no dimos, esas caricias que nunca terminaron. Recuerdo cuando tus manos rozaban mi cuerpo, poco a poco, con ritmo constante, sin pausa; todos esos susurros, todo tu cuerpo junto al mío. Recuerdo todos y cada uno de tus detalles: tu pelo, tus ojos color coca-cola, tus labios.. por recordar recuerdo hasta tu sonrisa, esa sonrisa picarona después de cada beso, aquella que salía después de una frase en la que , por supuesto, también me hacias sonreir a mí. Lo recuerdo como si fuera ayer, cuando saliamos por la puerta abrazados y recorriamos todo el camino hasta mi casa sin soltarnos, besandonos... Lo recuerdo todo con una exactitud infinita, como el tacto de tus labios al rozar los míos, el susurro de tu aliento, el sabor de tus besos. Todo aquello que recuerdo me produce una sensación diferente a las demás, pues no es una sensación cualquiera, es ... esa sensación. Aquella que sólo consigues tú, tú y tus recuerdos, tú y tus caricias, tú y esos besos, los que nunca nadie me ha vuelto a dar igual, los que nunca podrán ser sustituidos. Recuerdo como si fuera ayer aquella noche en la que mi cabeza estaba apoyada sobre tu piel de hielo, lo recuerdo tal y como era... aquella noche fue mágica e inexplicable pues.. no hubo ni magos, ni trucos.
se me atragantan tus noches, tus días, aún peor.
Comportarse, ser correcta, educada, sensata, responsable, seguir las reglas, no romperlas nunca, respetar, callar, entender, estudiar, ser paciente, luchar, marcarse unas metas, no hacer locuras, pensar antes de actuar. Es la rutina diaria de tener que ser como los demás quieren que seas. Tener que seguir al pie de la letra todas y cada una de las normas, ser una más , tener que hacer lo que se debe, lo que se supone que es tu obligación; con lo que sólo conseguimos ser uno más del monton. Una más de todas esas personas que están cansadas de tener que soportar el peso de esa resposabilidad, o una en contra de todas aquellas que no entienden que es tener que hacer y ser como desean otros, no poder ser libre y poder decidir que te apetece o deja de apetecer, cuales son tus propias reglas.
No hay nada como vivir la vida tal y como tu quieres que sea ella, romper las reglas una y otra vez sólo para ver que existen, volverte irresponsable, hacer cosas que no tengan un minimo de sentido, ser irrespetuosa con lo que se lo merecen, vivir cada segundo, sólo a tu manera.Traspasar los límites con frecuencia y sentir el susurro de una libertad anhelada. Hacer lo prohibido por esa sensación, sentir esa excitación al besar a alguien que no deberías o que el resto del mundo cree que no, luchar por esos sueños que sí que son tuyos. Beber si te apetece, hacer lo que otros te impidan y demostrar de una vez al mundo que tú estas aquí, que existes y que por supuesto, nada ni nadie podrá detenerte, porque estas aqui para comerte el mundo.
No hay nada como vivir la vida tal y como tu quieres que sea ella, romper las reglas una y otra vez sólo para ver que existen, volverte irresponsable, hacer cosas que no tengan un minimo de sentido, ser irrespetuosa con lo que se lo merecen, vivir cada segundo, sólo a tu manera.Traspasar los límites con frecuencia y sentir el susurro de una libertad anhelada. Hacer lo prohibido por esa sensación, sentir esa excitación al besar a alguien que no deberías o que el resto del mundo cree que no, luchar por esos sueños que sí que son tuyos. Beber si te apetece, hacer lo que otros te impidan y demostrar de una vez al mundo que tú estas aquí, que existes y que por supuesto, nada ni nadie podrá detenerte, porque estas aqui para comerte el mundo.
Hagámoslo, los locos hacen locuras.
Viajemos lejos, donde nadie pueda nunca encontrarnos, donde la realidad existente sea la nuestra propia, donde no importe el tiempo. Vayamos sin importar como llegar, ni cuan alejado del mundo se encuentre. Marchemonos porque exista uno solo, por que sea algo diferente y único, porque la vida no sea monotonía y rutina, porque podamos apostar por algo propio, por esas pequeñas cosas que no se dan en otros momentos.
Hagámoslo porque sí.
Hagámoslo porque sí.
sábado, 28 de mayo de 2011
cada silencio, es una nube que va.
Todo deja de tener sentido cuando dejas de arriesgar, cuando por miedo a perder, dejas de jugar.; cuando pierdes una noche sin mirar las estrellas y esa luna tan luminosa; cuando pierdes un día sin ser el sol que alumbre el resto de las caras con tu sonrisa. Deja de tenerlo cuando pierdes esa inocencia que te caracteriza y esas inmensas ganas de vivir; al perder cada alegría y cada lagrima también, cuando derrochas esos segundos que, aunque no se vean valen millones, porque cada momento, por minusculo que sea, siempre será, único. Te quedas sin motivos por los que luchar cuando niegas un abrazo y rechazas un beso; cuando esa luz propia se apaga por el miedo a equivocarte, por dejar por un momento de ser quien eres y ser quien los demás quieren que seas. Entonces sí, entonces date por perdido porque, todo, absolutamente todo , deja de tener sentido cuando dejas de ser TÚ.
Que somos dos, y es sólo una. Y yo ya estuve una vez.
Tocar las nubes, llegar a las estrellas, bajarte la luna, rozar al sol.
Flotar ahí arriba, poder vivir sin aire, necesitar tu sonrisa, dejar de latir un corazón.
sentir mariposas, olvidarlo todo al verle aparecer, desaparecer de la tierra, quedarte sin voz..
Parar el tiempo, viajar a Nunca Jamás, conservar el recuerdo de su olor.
Son cosas imposibles, cosas que implican locura, o bueno... amor. Lo que en realidad es un poco de lo mismo.
Flotar ahí arriba, poder vivir sin aire, necesitar tu sonrisa, dejar de latir un corazón.
sentir mariposas, olvidarlo todo al verle aparecer, desaparecer de la tierra, quedarte sin voz..
Parar el tiempo, viajar a Nunca Jamás, conservar el recuerdo de su olor.
Son cosas imposibles, cosas que implican locura, o bueno... amor. Lo que en realidad es un poco de lo mismo.
Aun cerrando los ojos, el mundo sigue avanzando ahí afuera.
Deseamos poder decir basta, y poder decir que no al amor; decir no a nuestros sentimientos, no a los malos ratos, no a las discusiones. Somos egoístas con nosotros mismos y sólo pensamos en conseguir lo material y la verdad es que, en los tiempos que corren no hay nada mejor que un buen momento. Es ahí cuando quieres que todo pare, que esas carcajadas no terminen y puedas seguir sintiendo eso eternamente, al igual que un beso, o un abrazo, o quizá, sólo, el estar tumbada con alguien al que quieres al lado sin decir nada, simplemente , estar ahí. Esa hora, ese minuto, ese segundo marca la diferencia y nos enseña que no todo es malo y que una cosa tan simple como un puto segundo puede alegrarnos un día entero. Pero, el tiempo no corre, vuela; y nosotros, no tenemos alas. Por ello, ¿por qué dejarlo escapar? Vemos que se nos va, que si no espabilamos el tren se marcha, que lo queremos parar y que eso, sí que es algo imposible; queremos parar el tiempo o volverlo a aquel momento en el que algo falló , pero no podemos, y esa es la simple razón por la que siempre existirá la pregunta en nuestro interior de qué coño hubiera pasado.
No malgastes tu tiempo, no desaprobeches ni un sólo segundo. Vívelo todo al doscientos por cien, salta, corre, ríe y disfruta de todo lo que tienes como si no hubiera mañana porque nunca sabes cuando puede terminar todo; la vida son dos días y uno está lloviendo.
+¿Sabes?, nunca fui tan feliz como ahora. Noto las gotas de lluvia caer al mismo ritmo que mi corazón sigue la canción que tararea mi interior. Noto como cada milésima de segundo se llena más y más, que ya no quedan vacíos, que las sonrisas llegan a cualquier lugar. ¡Es fantástico! Es fantastico sentir.
-¿Sabes?, nunca ví a nadie pasarselo tan bien bailando bajo la lluvia, pareces una verdadera niña pequeña . Puedo sentir como cada paso que das se vuelve mío, como tus manos fluyen pero no me dejan escapar al ritmo de la vida. ¡Es fantástico! Es fantástico verte sonreir así.
No malgastes tu tiempo, no desaprobeches ni un sólo segundo. Vívelo todo al doscientos por cien, salta, corre, ríe y disfruta de todo lo que tienes como si no hubiera mañana porque nunca sabes cuando puede terminar todo; la vida son dos días y uno está lloviendo.
+¿Sabes?, nunca fui tan feliz como ahora. Noto las gotas de lluvia caer al mismo ritmo que mi corazón sigue la canción que tararea mi interior. Noto como cada milésima de segundo se llena más y más, que ya no quedan vacíos, que las sonrisas llegan a cualquier lugar. ¡Es fantástico! Es fantastico sentir.
-¿Sabes?, nunca ví a nadie pasarselo tan bien bailando bajo la lluvia, pareces una verdadera niña pequeña . Puedo sentir como cada paso que das se vuelve mío, como tus manos fluyen pero no me dejan escapar al ritmo de la vida. ¡Es fantástico! Es fantástico verte sonreir así.
y es que no hay más nada.
Es una actitud, un estado mental que proporciona el equilibrio vital necesario para no perder “el norte”. Una sensación por la que te dejas guiar, un latido, un impulso, una corazonada. Un aqui y allí, un sí y un no y por supuesto un todo. Tanto el blanco como el negro, tanto el cielo como la tierra. Lo que esta mojado y lo que se ha quemado. Es un todo. Un cariño especial, una amistad sin igual, un suspiro sin terminar. Una caricia a la mitad, un principio sin final, unas amigas que siempre están, un amoroso amigo al que guiar :)
Todos necesitamos un poco de sur, para poder ver el norte. Yo necesito un poco de esas amigas, para no perder el mío.
Todos necesitamos un poco de sur, para poder ver el norte. Yo necesito un poco de esas amigas, para no perder el mío.
hay que mirar mucho más allá.
Te sientas en un sofa en una postura extraña, te bajas al suelo, te tumbas en la cama con los pies hacia arriba y sólo consigues pensar.
Piensas en todas esas cosas que nos da la vida, y todas esas otras que nos quita, las que hoy en día conservamos y las que hemos perdido... te pasan ideas por la cabeza y pensamientos que no sabes ni por qué están ahí.. te gustaría tanto poder desconectar, poder dejar de pensar, sentir.. ser libre.
Desearías tanto todo eso que lo que haces es pasar, no aceptas las cosas, si algo es negro no tiene porque serlo, tú lo ves blanco. Si alguien esta abajo, tu sabes que puedes hacer que suba, porque contigo lo han hecho, porque cuando tu has estado abajo ha venido alguien, te ha dado un abrazo y has soltado todo lo que llevabas dentro, y no por ello has bajado, sino todo lo contrario. Te has liberado de todo eso que no te dejaba avanzar, de todo lo que no te dejaba ver la realidad . Porque no es oro todo lo que reluce y todo el mundo comete errores, la diferencia está en aprender de ellos. Todos quisieramos que se nos diese una segunda oportunidad, entonces, tú, ¿por qué se la niegas a los demás? , ¿ de verdad merece tanto la pena, no disfrutar del momento? Pues lo mejor es pasarlo bien, y si ahora te apetece hacer algo, hazlo, ya que nadie lo hará por ti, y nunca deberías quedarte atrás, nunca deberías apartar tu voluntad, tus vicios, por el que dirán.
Sonríe, vive la vida, y disfruta de todos y cada uno de los buenos momentos que te brinda. Aparta los malos, no merecen la pena. Quédate con las personas que te demuestran día a día que eres algo para ellas, agárralas y no las sueltes nunca. Cierra los ojos, porque si no lo haces muchas cosas no se ven. Cuida de las estrellas las noches de luna llena, regala abrazos, déjate llevar por las olas del mar, sigue el ritmo de la musica, dejate guiar por sus besos, deja que te lleven alto, ponte de puntillas y toca las nubes con las puntas de los dedos.
Lucha por conseguir lo que quieres pero para ello, tendrás que aceptar tus miedos, tendrás que aceptar que hay algo más; para verlo hay que mirar mucho más allá.
Piensas en todas esas cosas que nos da la vida, y todas esas otras que nos quita, las que hoy en día conservamos y las que hemos perdido... te pasan ideas por la cabeza y pensamientos que no sabes ni por qué están ahí.. te gustaría tanto poder desconectar, poder dejar de pensar, sentir.. ser libre.
Desearías tanto todo eso que lo que haces es pasar, no aceptas las cosas, si algo es negro no tiene porque serlo, tú lo ves blanco. Si alguien esta abajo, tu sabes que puedes hacer que suba, porque contigo lo han hecho, porque cuando tu has estado abajo ha venido alguien, te ha dado un abrazo y has soltado todo lo que llevabas dentro, y no por ello has bajado, sino todo lo contrario. Te has liberado de todo eso que no te dejaba avanzar, de todo lo que no te dejaba ver la realidad . Porque no es oro todo lo que reluce y todo el mundo comete errores, la diferencia está en aprender de ellos. Todos quisieramos que se nos diese una segunda oportunidad, entonces, tú, ¿por qué se la niegas a los demás? , ¿ de verdad merece tanto la pena, no disfrutar del momento? Pues lo mejor es pasarlo bien, y si ahora te apetece hacer algo, hazlo, ya que nadie lo hará por ti, y nunca deberías quedarte atrás, nunca deberías apartar tu voluntad, tus vicios, por el que dirán.
Sonríe, vive la vida, y disfruta de todos y cada uno de los buenos momentos que te brinda. Aparta los malos, no merecen la pena. Quédate con las personas que te demuestran día a día que eres algo para ellas, agárralas y no las sueltes nunca. Cierra los ojos, porque si no lo haces muchas cosas no se ven. Cuida de las estrellas las noches de luna llena, regala abrazos, déjate llevar por las olas del mar, sigue el ritmo de la musica, dejate guiar por sus besos, deja que te lleven alto, ponte de puntillas y toca las nubes con las puntas de los dedos.
Lucha por conseguir lo que quieres pero para ello, tendrás que aceptar tus miedos, tendrás que aceptar que hay algo más; para verlo hay que mirar mucho más allá.
jueves, 7 de abril de 2011
Requests-
Slow down, lie down. Remember it's just you and me. Don't sell out, bow out, remember how this used to be. I just want you closer, is that alright? Baby let's get closer, tonight. Oh, I've found, that I'm bound. To wander down that one way road. And I realise all about your lies, but I'm no wiser than the fool I was before.
Tell me how can, how can this be wrong?
Tell me how can, how can this be wrong?
Grant my last request, and just let me hold you; don't shrug your shoulders. Lay down beside me. Sure I can accept that we're going nowhere, but one last time let's go there, lay down beside me.
One last time let's go there, lay down beside me.
miércoles, 6 de abril de 2011
just this.
Comienza el día con una sonrisa, veras lo divertido que es ir desentonando con el resto de la humanidad.
martes, 29 de marzo de 2011
Nadie dijo que fuese fácil, sólo prometieron que valdría la pena vivirla.
Consiste en luchar, luchar siempre, y jamás rendirse. Consiste en saber que tu puedes con eso y con mucho más. Consiste en querer y dejarse la piel en el camino. Está hecha para superarse día a día, pronerse a prueba a uno mismo y saber cual es tu limite.Está creada para que todos y cada uno de nosotros podamos ver hasta donde estariamos dispuestos a llegar. Se nos es dada para que conozcamos lo que es sentir. Eso es vida.
Consiste en ser feliz sin importarte lo que los demás digan. En reir si te apetece y llorar al segundo siguiente. En cantar, gritar, bailar y sentirte libre mientras caminas. En sonreir a desconocidos y odiar a extraños. En vestirte como te de la gana y al que no le guste que no mire. Ponerte una zapatilla de cada color, "chocar esos cinco" como hace años y parecer una niña pequeña cuando te picas y no respiras. Que se te iluminen los ojos cada vez que hables de él, que aparezca una sonrisa en tu cara de niña cada vez que tu movil suena, que sonrias sin miedo a nada y llores por el cariño de una amiga. Todo tiene que ver con echar a volar y si no tienes alas, te las buscas. Saltar al vacío sin miedo a perder nada, arriesgarlo todo y si lo pierdes no arrepentirse. Tener la mentalidad de que mejor haberlo hecho mal que haberlo dejado sin hacer. Ser tu misma cueste lo que cueste y discutir cada vez que algo te lo impida. Tener principios y defenderlos. Tener amigos por los que das todo y un todo que te han dado tus amigos. Querer hoy y mañana no, ser caprichosa en ocasiones y pesada e incluso cansina en otras. Encapricharte de una cosa que dejará de gustarte a los dos segundos, incharte a comer chocolate y patatas y que te llamen gorda. Ir al gimnasio y a la salida comer más grasas de las que has quemado. Olvidarte de San Valentin y de un cumpleaños y pedir perdon al día siguiente, porque nadie es perfecto. Es una ida y una venida, una locura y una amargura. Felicidad y tristeza, rabia e impotencia, pero sobre todo, vida. Es un sí y un no;un te odio y un te quiero; silencio y ruido. Es la lucha entre corazón y cabeza, pero sobre todo, vida. A veces gris pero casi siempre blanco o negro; a veces depende pero casi siempre ahora o nunca; a veces es un no sabes, pero casi siempre es o quieres o no quieres, pero sobre todo, es vida. La meta esque llege a ser lo que tu quieres que sea teniendo siempre en cuenta el camino vivido. La meta es llegar pero más que nada, reir, llorar y sentir lo que nunca antes habias sentido. Pasar, querer, y amar a quien nunca antes te hubieras imaginado. Gritar, chillar, saltar y bailar en la calle como si el mundo fuese para ti solito.Cantar, soñar, fallar y divertirse con la gente a la que de verdad aprecias.Aprender a levantarse y a mejorar. Hablar de deseos imposibles y discutir sin razón alguna. Pero sobre todo, vivir lo que nunca jamás podrás volver a tener en tus manos, una vida de ensueño en la que despertarse significa morir.
Consiste en ser feliz sin importarte lo que los demás digan. En reir si te apetece y llorar al segundo siguiente. En cantar, gritar, bailar y sentirte libre mientras caminas. En sonreir a desconocidos y odiar a extraños. En vestirte como te de la gana y al que no le guste que no mire. Ponerte una zapatilla de cada color, "chocar esos cinco" como hace años y parecer una niña pequeña cuando te picas y no respiras. Que se te iluminen los ojos cada vez que hables de él, que aparezca una sonrisa en tu cara de niña cada vez que tu movil suena, que sonrias sin miedo a nada y llores por el cariño de una amiga. Todo tiene que ver con echar a volar y si no tienes alas, te las buscas. Saltar al vacío sin miedo a perder nada, arriesgarlo todo y si lo pierdes no arrepentirse. Tener la mentalidad de que mejor haberlo hecho mal que haberlo dejado sin hacer. Ser tu misma cueste lo que cueste y discutir cada vez que algo te lo impida. Tener principios y defenderlos. Tener amigos por los que das todo y un todo que te han dado tus amigos. Querer hoy y mañana no, ser caprichosa en ocasiones y pesada e incluso cansina en otras. Encapricharte de una cosa que dejará de gustarte a los dos segundos, incharte a comer chocolate y patatas y que te llamen gorda. Ir al gimnasio y a la salida comer más grasas de las que has quemado. Olvidarte de San Valentin y de un cumpleaños y pedir perdon al día siguiente, porque nadie es perfecto. Es una ida y una venida, una locura y una amargura. Felicidad y tristeza, rabia e impotencia, pero sobre todo, vida. Es un sí y un no;un te odio y un te quiero; silencio y ruido. Es la lucha entre corazón y cabeza, pero sobre todo, vida. A veces gris pero casi siempre blanco o negro; a veces depende pero casi siempre ahora o nunca; a veces es un no sabes, pero casi siempre es o quieres o no quieres, pero sobre todo, es vida. La meta esque llege a ser lo que tu quieres que sea teniendo siempre en cuenta el camino vivido. La meta es llegar pero más que nada, reir, llorar y sentir lo que nunca antes habias sentido. Pasar, querer, y amar a quien nunca antes te hubieras imaginado. Gritar, chillar, saltar y bailar en la calle como si el mundo fuese para ti solito.Cantar, soñar, fallar y divertirse con la gente a la que de verdad aprecias.Aprender a levantarse y a mejorar. Hablar de deseos imposibles y discutir sin razón alguna. Pero sobre todo, vivir lo que nunca jamás podrás volver a tener en tus manos, una vida de ensueño en la que despertarse significa morir.
jueves, 24 de marzo de 2011
♥
Tú no eres una persona cualquiera. Si hay una persona que no es cualquiera, ése eres tú. Y menos para mí. Eres como una segunda voz dentro de mí, que me acompaña día a día. Has convertido mi monólogo interior en un diálogo. Enriqueces mi vida interior. Indagas, insistes, parodias, entras en conflicto conmigo. Cuando te veo, de inmediato siento el imperioso deseo de dejar que te acerques aún más, de tenerte muy cerca.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




