jueves, 9 de septiembre de 2010

Por qué somos lo que somos.

El ser humano, como tal, siempre ha sido definido como racional. ¿De verdad, hoy en día, siguen pensando eso? Yo, creo que no. 

Somos lo que somos porque alguien nos hizo así. Pero, aunque todos seamos llamados personas o humanos no todos nos comportamos como tales y aun teniendo el mismo origen cada persona, es un mundo. Unos son más cariñosos, otros más rebeldes, cotillas, educados, insoportables... En todo ello tiene mucho que ver las condiciones de vida, las experiencias vividas y la edad; pero, sobre todo hay algo mucho más importante que viene después de lo dicho anteriormente. La educación, porque como dijo el gran filósofo Kant, "Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él." Trás haber sido educados y tener ya unos años de vida cada persona empieza a contruirse a si misma.  Unos serán mas juguetones, otros más inteligentes, a otros les gustará más salir y a otros sin embargo, leer, y eso son cosas con las que ya venimos de "fábrica". Pero, si desde pequeño te enseñan a distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, pensar y filosofar, puede que todo sea muy diferente.

Siguiendo con todo esto , el hecho de ser alguien maduro y haber aprendido a decidir entre que está bien y que está mal y saber resistirse a la llamada "tentación" dice mucho de una persona; pues, no siempre lo correcto es lo establecido por la mayoría.

Por eso mismo, primero debemos conocer nuestro pasado como seres vivos para poder determinar lo que se supone que deberiamos hacer como humanos, pero sobretodo deberíamos hacer caso a nuestro corazón a la vez que a nuestra cabeza para saber como deberiamos ser personas. Ya que , aunque la idea general humana es avanzar, tan importante como dar un paso hacia delante, es dar uno hacia atrás. Y así podremos decidir que camino seguir.


Para todos aquellos que piensan que la filosofía solo trata de dudar sobre cosas que todos piensan que son de un solo modo y que de ahí no se obtiene absolutamente nada, sólo debo decir una cosa : La duda es el principio de la sabiduría. (Aristóteles)