domingo, 22 de abril de 2012

Hoy, te escribo yo.

Querido amor,

 hoy no soy yo la que te escribe, hoy mi cabeza no será la creadora ni serán mis razones las que piensen. Hoy, te escribo desde dentro, te escribo desde ese motor que me impulsa a decirte cada día lo mucho que te quiero, hoy, te escriben mis manos, las mismas que te acarician, te escriben mis labios, los que te susurran que te necesitan, te escriben mis ojos, los mismos que un día viste emocionarse con tus palabras.
Hoy, no soy yo la persona que te escribe precisamente porque hoy, no soy persona. Me he vuelto aire, agua, fuego... me he vuelto sentimiento y sensación, frío y calor. Me he vuelto viaje, y estancia, futuro y pasado, hoy me he vuelto tú. Hoy son mis manos las que se dejan guiar por lo que el propio corazón les va dictando, sin hacer incapié en ortografía, coherencia u otros de los muchos fallos que pueda cometer una persona al escribir. Hoy te escribo para decir, o quizá simplemente te escriba por escribir.

Puede, que esta carta sea una pantomima, o simplemente lo más importante que he escrito durante mucho tiempo. Hoy es San Valentín, diecinueve de marzo de dos mil diez, veintiséis de octubre de dos mil once... Hoy es ese día en el que te recuerdo, y te escribo. Una persona puede callarse demasiadas cosas, pero algún día las tiene que decir y yo, hoy tengo que decirte que lo siento. Siento no haberte dicho todas las cosas que aquí escribo cuando tuve oportunidad, siento no haber sabido como expresar, pero hay algo que debo aclarar y es que, hay momentos en los que podrías decir de una y mil maneras que quieres a alguien y que no te salga ninguna, o simplemente momentos en los que no hacen falta las palabras...¿Te he dicho ya que hoy es 12 de febrero? Recuerdo como ayer mismo cumplía años... o quizá... no, no creo. Sería imposible más bien. No lo sé.

Hoy me he dado cuenta de que para ella, no existe el tiempo, no existe esa progresión del mismo: es esa chica que te vio hace poco y que se enamoró de tu sonrisa, es aquella que no podía evitar besarte y es la misma que ahora mismo prefiere no pensar. Sí, es esa. Esa que te echa de menos, que te necesita, que se muere sin ti. Es esa y yo, estoy aquí en su nombre. Hoy, te escribo para decirte que es una orgullosa, pero que te quiere más que a nada, y que aunque se marche yo me quedo contigo. Te escribo para hacerte saber que es caprichosa pero que tu, eres mucho más que eso para ella, pues para ella no eres capricho, eres vida, alegría... eres amor.

Eres esa persona por la que se levanta cada mañana y por la que se acuesta, tu bien lo sabes. Aquella por la que come, bebe y vive. Aquella por la que iría al fin del mundo y moriría. Sabes, con toda certeza que eres lo más bonito que nunca le ha pasado y la única persona de la que se ha enamorado y yo, estoy aquí para decírtelo en su nombre porque además, es una cobarde. Es la que presume de lo que carece y te dice a ti que te dejes de cobardías y reconozcas lo que te pasa, la que te dice que te dejes llevar por el corazón y la primera que me olvida en un cajón. Y por eso estoy aquí. Para decirte que no me deja salir y que muchas veces la tengo que hacer daño para que me deje decir, que incluso la tengo que hacer llorar para que tu veas lo que la haces sentir. Hoy, estoy aquí para decirte que se culpa por lo vuestro, mejor dicho por lo mío y lo de él, si ya sabes a quien me refiero, ¿no? Realmente no me dirijo a ti, me dirijo a él, amor.

Perdónala si algún día se queda callada o si se acorbarda ante esto tan grande. Tales dimensiones solo provocan en ella que se sienta pequeña, diminuta. Tú eres para ella un soplo de aire fresco que no deja de existir, eres el beso bajo la lluvia, la noche en una playa o el amanecer visto desde un faro. Eres ese "creo en los para siempre" y odio los "hasta nunca", eres esos amores "de verano" que al final son "para toda la vida". Contigo, ella se siente invencible. Eres, toda y cada una de esas cosas imposibles que se pueden llegar a hacer por amor...

Yo, hoy estoy aquí para escribirte y para decirte que no hay nada más bonito que lo que yo tengo aquí, no hay nada más bonito que saber a ciencia cierta que has encontrado al amor de tu vida, no hay nada más bonito que una lágrima. Yo, hoy estoy aquí para decirte lo que ella no puede y para hacerte saber que jamás se arrepentirá de lo que soy yo, y que toda una vida a la luz de tu sonrisa es lo que ella necesita. Hoy, yo, estoy aquí para decirte que es ella y que tu para ella eres el mejor castigo, eres delito, y eres, amor.

Te quiero.

Fdo, corazón.

sábado, 21 de abril de 2012

Y luego, si quieres, te marchas.

¿Sabes? Yo tengo miedo, al igual que el resto del mundo. Todo el mundo tiene miedo de algo, todo el mundo se asusta. Cada persona valora unas cosas y si las valora es por ese mismo miedo. Pero, ¿sabes que es más importante todavía? Reconocerlo. Cuando reconocemos que tenemos miedo, que nos asusta sentir, que nos asusta amar, que nos asusta perder es entonces cuando nos hacemos con ello y utilizamos ese sentimiento a nuestro favor. En la vida habrá muchas situaciones en las que tengas que elegir y a primera vista todas y cada una de las opciones serán un fracaso, pero, hay que coger al toro por los cuernos, y dejarse llevar por el corazón, entonces, nunca nada saldrá mal. Hay que dejar que todos esos sentimientos fluyan y da igual llorar, callar que gritar. Uno no puede quedarse esperando a que todo pase y la tormenta cese porque, muchas veces te quedaras sin llegar a casa, ¿entiendes? Te perderás por el camino y esos miedos sólo conseguirán que nadie te encuentre. En la vida, hay que luchar por lo que uno quiere y sí, que le jodan al mundo; hay que desear y amar y por supuesto acojonarse. Hay que sentir los huevos de corbata para tener cojones para afrontar la realidad, hay que darse cuenta de que querer a alguien no es tan malo y que a veces, mejor dicho, casi siempre el orgullo sobra porque el orgullo solo sera esa gran patada que te mande a la otra puta punta del mundo y te aleje de las personas que quieres, ¿¡entiendes!? Hay que comérselo con patatas y ser nosotros los que cojamos ese miedo para decir:
-"Sí, aquí estoy y estoy aquí por ti, estoy aquí porque te quiero y porque por muchas cosas que hayan pasado tú, con tu puta sonrisa, lo único que has conseguido sembrar en mí, es quererte cada día más. Eres esa puta razón por la que yo respiro y estoy aquí, esa puta razón por la que yo QUIERO VIVIR. Deseo cada noche a tu lado y sí, te he echado de menos, te he echado tanto de menos que sin quererlo he aparecido aquí. Sí, estoy aquí por tus besos pero sobre todo, por tus abrazos, por ese calor que sólo tu sabes darme y esas lágrimas que sacas de mi en los buenos momentos. Sí, estoy aquí por ti, porque eres tu mi ángel y porque el orgullo me lo he tragado, y ahora si quieres, tu te das la vuelta y te marchas, coges esa maleta y te alejas de mi pero te vas sabiendo que el mejor de los pecados ha sido el haberte conocido y que si fuera por mi lo más lejos que estaría de ti, siempre seria a tu puto lado."

jueves, 19 de abril de 2012

Diario de Noa.

- ¿Te quedarás conmigo? 
+ ¿Quedarme contigo? ¿Para qué? ¿Para estar todo el tiempo discutiendo? 
- Eso es lo que hacemos, discutir. Tú me dices cuando soy un maldito arrogante y yo te digo cuando das mucho la tabarra, y lo haces el 99% del tiempo. Sé que no puedo herir tus sentimientos porque tienen un promedio de 2 segundos de rebote y otra vez vuelves a la carga. 
+ ¿Entonces qué? 
- Pues que no será fácil, va a ser muy duro. Tendremos que esforzarnos todos los días y quiero hacerlo porque te deseo. Quiero tenerte para siempre, Tú y Yo todos los días. ¿Harías algo por mí?.. Por favor imagina tu vida dentro de 30 o 40 años, ¿cómo la ves? Si es junto a ese hombre, vete. Te largaste una vez y lo soportaré otra si creyera que es lo que quieres, pero jamás tomes la vía fácil.