sábado, 21 de abril de 2012

Y luego, si quieres, te marchas.

¿Sabes? Yo tengo miedo, al igual que el resto del mundo. Todo el mundo tiene miedo de algo, todo el mundo se asusta. Cada persona valora unas cosas y si las valora es por ese mismo miedo. Pero, ¿sabes que es más importante todavía? Reconocerlo. Cuando reconocemos que tenemos miedo, que nos asusta sentir, que nos asusta amar, que nos asusta perder es entonces cuando nos hacemos con ello y utilizamos ese sentimiento a nuestro favor. En la vida habrá muchas situaciones en las que tengas que elegir y a primera vista todas y cada una de las opciones serán un fracaso, pero, hay que coger al toro por los cuernos, y dejarse llevar por el corazón, entonces, nunca nada saldrá mal. Hay que dejar que todos esos sentimientos fluyan y da igual llorar, callar que gritar. Uno no puede quedarse esperando a que todo pase y la tormenta cese porque, muchas veces te quedaras sin llegar a casa, ¿entiendes? Te perderás por el camino y esos miedos sólo conseguirán que nadie te encuentre. En la vida, hay que luchar por lo que uno quiere y sí, que le jodan al mundo; hay que desear y amar y por supuesto acojonarse. Hay que sentir los huevos de corbata para tener cojones para afrontar la realidad, hay que darse cuenta de que querer a alguien no es tan malo y que a veces, mejor dicho, casi siempre el orgullo sobra porque el orgullo solo sera esa gran patada que te mande a la otra puta punta del mundo y te aleje de las personas que quieres, ¿¡entiendes!? Hay que comérselo con patatas y ser nosotros los que cojamos ese miedo para decir:
-"Sí, aquí estoy y estoy aquí por ti, estoy aquí porque te quiero y porque por muchas cosas que hayan pasado tú, con tu puta sonrisa, lo único que has conseguido sembrar en mí, es quererte cada día más. Eres esa puta razón por la que yo respiro y estoy aquí, esa puta razón por la que yo QUIERO VIVIR. Deseo cada noche a tu lado y sí, te he echado de menos, te he echado tanto de menos que sin quererlo he aparecido aquí. Sí, estoy aquí por tus besos pero sobre todo, por tus abrazos, por ese calor que sólo tu sabes darme y esas lágrimas que sacas de mi en los buenos momentos. Sí, estoy aquí por ti, porque eres tu mi ángel y porque el orgullo me lo he tragado, y ahora si quieres, tu te das la vuelta y te marchas, coges esa maleta y te alejas de mi pero te vas sabiendo que el mejor de los pecados ha sido el haberte conocido y que si fuera por mi lo más lejos que estaría de ti, siempre seria a tu puto lado."

No hay comentarios:

Publicar un comentario