sábado, 29 de junio de 2013

Como elefante en una cristalería.

Y veo, entradas de recuerdos, fotos de momentos olvidados. Hoy, últimamente, sólo hay en mi memoria imágenes de reproches, de actitudes que supuestamente desaparecieron, recuerdos de situaciones de gritos y discusiones, sueños deseando que todo cambie. Sólo soy capaz de rememorar un deseo, un solo deseo que no se cumplió, el que pedías cada noche. Los sueños se cumplen pero no podemos esperar a que pasen solos. Nos dan la puerta a nuestros deseos pero una vez conseguimos entrar, somos nosotros los que tenemos que coger la espada y luchar contra el dragón, nosotros los que tenemos que ser espías de los deseos y anhelos de aquellos a quienes queremos para que no tengan que decirnoslo, nosotros los que debemos darlo todo.

Si no, ni vale quejarse, llorar y arrepentirse de que no lo conseguimos, de que se nos escapó.

Hoy, sólo veo una perdida de tiempo. Un día que nos unió ha sido el mismo culpable de que nada sea lo mismo. Soy culpable, de querer, de amar y e soñar. Culpable de luchar, darlo cada día y confiar. Culpable de regalar sonrisas e incluso lagrimas. Ni una vez más, no volvere a ser culpable de regalar lagrimas de cristal a sentimientos de elefante.

domingo, 21 de abril de 2013

Ni te molestes en disimular, que no hace falta.

La verdad que en el mundo hay de todo. Gente sin personalidad que se deja arrastrar por lo que los demás digan, otros tantos que hace lo que le sale de los cojones... en fin, multitud de personas que no conocen ni su propia personalidad. Y luego están los que aparentan, los que saben que ellos no son realmente así pero lo muestran delante de las personas. Mi pregunta es, ¿para qué lo hacen? ¿ Para que pierden el tiempo con algo que saben que se les va escapar? ¿Por qué se molestan en intentar engañar? La verdad, que nunca me pondría a hablar de este tema si no fuera porque me toca muy de cerca. Odio las mentiras, la falsedad, pero sobre todo que la gente me tome por tonta porque de eso tengo un pelo, y lo que no voy a permitir es que se me deje de lo que no soy. Que a veces me trague tus mentiras vale, porque te quiero, pero me parece rastrero que aproveches estos momentos para hacer daño, porque si de verdad tanto te he importado, en este momento es en el que estarías aquí. No tengo nada más que decir.

domingo, 7 de abril de 2013

La pescadilla que se muerde la cola.

Cuando sera el puto día que haga algo por mí, que diga lo que siente, que no se comporte como un cabrón, que me demuestre que me quiere. No entiendo, no entiendo cómo puede cambiar tanto las cosas en menos de un año y medio, como alguien que consiguió estuviera con él de nuevo lo echa todo a perder por su puto orgullo. No lo entiendo. Pero esto de acabó porque lo tengo decidido y asumido. Mucho tienen que cambiar las cosas.

martes, 19 de marzo de 2013

Pues, bueno.

Otra vez estamos en esta situación, otra vez de nuevo en la cuerda floja. No soy capaz de entender cómo puedes actuar así, cómo alguien puede estar segurísimo de lo que hace y a lo que se enfrenta, y a las pocas horas dudar de todo y culpar a los demás. Nadie te pidió que estuvieras aquí, ni siquiera que continuaras. Si tanto decías quererme, si tanto lucharías por no perderme. ¿Donde está ahora el chico que me lo prometía? ¿ El que si que estaría a darlo todo? ¿El que se cortaba la lengua antes de decir algo que no sentía? Desapareciste, y con el mi amor. Y todavía no te das cuenta de que tu actitud determina la mía, de que tu forma de actuar, tu forma de tratarme es tan distinta que yo misma soy distinta. Y sí, reconozco que lo soy, porque precisamente eso, no te reconozco. No sé quien eres, dónde está la persona que me enamore. Así que, por favor, devuélvemelo y sino desaparece, como él.

martes, 22 de enero de 2013

Y yo, que queréis que haga.

Y yo, que queréis que haga si a pesar de todo yo le quiero. Es que es verle y ¡ay! me sale esa sonrisilla tonta, que se te queda mientras miras a la nada e imaginas, cada puto momento a su lado.

Hoy, amigos, no tengo ganas de escribir nada más, simplemente queria que supierais que el amor es algo maravilloso que vive dentro de nosotros y que a veces, la persona que menos imaginariamos consigue aflorar todo lo que teniamos enterrado. Es algo precioso, maravilloso, dulce. Es algo especial y unico que merece la pena vivir y de lo que no podréis hablar hasta que sepais lo que os hace sentir.

Michael Lopez, te quiero muchísimo.

viernes, 18 de enero de 2013

Si no disfrutas la vida, no mereces vivirla.

Y yo que sé, es volver a la rutina de escribir y que al recordar ciertos momentos sienta la necesidad de plasmarlo todo aquí, a pesar de que la mayoría del mundo ni sepa que este blog existe. ¿Y que más da? Si total, yo no necesito a nadie que me escuche, ni a nadie que me entienda, necesito desahogarme, ser capaz de expresarme aunque sea así, de esta manera.

Ahora mismo estaba estudiando Microbiología, me he metido a la ducha a la una de la mañana y mientras las gotas caían desde mi frente hasta la punta de mis dedos, buenas sensaciones recorrían el mismo sentido. Me acuerdo cuando usaba este blog para quejarme, para escribir, a partir de libros conocidos textos que solamente salían de mi, textos que a pesar de tener frases de otros autores, habían sido recopiladas formando un entramado tan complejo que cubrían por completo cual era mi realidad.

Y esa era mi realidad, aquellas frases cogidas de mil sitios, aquellas virtudes y defectos también cogidas de aquí y de allá. Porque yo, no no, no os creáis que soy alguien simple, reconozco que soy alguien un tanto complicada, rebuscada. Pero me gusta ser así. Eso de darle mil vueltas a las cosas me pone la cabeza a punto de explotar, pero algo bueno tendré que sacar: de cada pequeño detalle soy capaz de sacar miles de defectos y de virtudes. Al tomar la decisión de cual eliges, es cuando realmente demuestras si en tu vida te quedaras con todos esos detalles realmente horrorosos que te destruirán la existencia o sólo, con aquellos que te la hagan más amena, y que cual tirachinas, te den un empujón que no te permita nada mas que tirar hacia adelante, apenas mirar atrás.

Señores, señoras, vivan la vida. Dejense de tonterías, de burradas e idioteces. Ahí fuera les esperan cosas preciosas, flores, margaritas, niños y ancianos. Ahí fuera les espera toda una vida con los brazos abiertos dispuesta a enseñarles todos esos pequeños detalles que sólo ciertas personas tendrán la oportunidad de ver y valorar. No la desaprovechen, observen y por supuesto rían. Rían a las duras y a las maduras, sonrían ante cualquier situación, incluso con lágrimas en los ojos pero, sobre todo recuerden: recuerden que sonríen porque todas esas cosas son parte de la vida, de esa vida que merece la pena vivir una y otra y otra vez, incansablemente, con lo bueno y con todo eso malo. Y todo, porque seguimos aquí. Seguimos aquí cada día, dejando que tanto el sol como la lluvia nos toquen la piel.

Por último, permitan que les de un pequeño consejo: observen a todos esos niños que de unas ramas sacan una caseta y el sueño de vivir en una isla desierta, observen a todos aquellos que con unos centímetros de nieve sueñan con escalar el Everest. Sean, por el resto de sus vidas, niños que valoran todas esas cosas porque, si están aquí, es por algo y siempre, recuerden, siempre merece la pena vivir cada momento. Y ahora, comiencen a sonreír, disculpen, a vivir.


lunes, 14 de enero de 2013

Miles de sinónimos.

Soy yo, la gilipollas que vuelve a escribir esto, y si, sabes porque? Porque la puta rabia me hace golpear las teclas tan fuerte que he borrado todo lo que he escrito, pero tranquilo que recuerdo cada palabra. Las recuerdo a pesar de que cada lagrima que cae sobre este teclado que no paro de teclear desprenda todos y cada uno de los recuerdos que vivimos juntos. Yo, soy esa que es consciente de que no mereces ni una lagrima.

Soy la misma gilipollas que esta mañana, minutos antes de que demostraras tu cobardía había escrito un tablón en Tuenti. La misma idiota que mira cada segundo el WhatsApp esperando que por una puta vez dejes ese orgullo que te recorre las venas y digas "Princesa, te quiero, perdóname, el resto no importa". Eres esa persona que me hace recordar aquel dicho de te recorre bilis en vez de sangre.

Y lo peor, es que tu intención en ningún momento ha sido buena. Podrías haberte ahorrado cada palabra amable para luego acabar de esa manera, para luego demostrar lo poco que vales. Que tu, has ido como el que va dando un abrazo para luego clavar el cuchillo por la espalda, pero que no lo vea no significa que duela menos. Has hecho que sienta cada caricia cada tierno aliento antes de que por mi espalda note la fría y sucia sensación del acero clavándome cual cuchillo en mi pecho, con tus palabras.

La gente como tu merece vivir por el simple hecho de que el día de mañana, le hagan pasarlo mal. Sabes que yo no puedo, porque te quiero demasiado y a pesar de que a veces mi pronto me hace decir cosas que no quiero soy la imbécil que vuelve a ti como un puto yoyo.

Púdrete, púdrete cual manzana vieja, que luego volverás a mí y yo seré la grandísima imbécil de volver a caer en tus putos brazos tras un par de tortazos y cuatro gritos. Esa imbécil que te consolara después de las traiciones y daños que te hagan aquellos a quien hoy les ofreces buenas palabras, las mismas que a mi me quitas y no eres capaz de darme después de cada puto momento que te he dado, incluso después de haberte entregado mi corazón y haber sido capaz de darte mi vida. Pero así soy yo, tonta perdida, gilipollas, y a veces incluso pierdo mi puta dignidad pero que quieres, si lo hago es por el puto fallo de quererte tanto.