Todo deja de tener sentido cuando dejas de arriesgar, cuando por miedo a perder, dejas de jugar.; cuando pierdes una noche sin mirar las estrellas y esa luna tan luminosa; cuando pierdes un día sin ser el sol que alumbre el resto de las caras con tu sonrisa. Deja de tenerlo cuando pierdes esa inocencia que te caracteriza y esas inmensas ganas de vivir; al perder cada alegría y cada lagrima también, cuando derrochas esos segundos que, aunque no se vean valen millones, porque cada momento, por minusculo que sea, siempre será, único. Te quedas sin motivos por los que luchar cuando niegas un abrazo y rechazas un beso; cuando esa luz propia se apaga por el miedo a equivocarte, por dejar por un momento de ser quien eres y ser quien los demás quieren que seas. Entonces sí, entonces date por perdido porque, todo, absolutamente todo , deja de tener sentido cuando dejas de ser TÚ.
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