martes, 2 de noviembre de 2010

un mal día lo tiene cualquiera.

Sí, uno lo tiene cualquiera.un mal día en el que piensas que todo saldrá mal, en el que sientes que si algo puede ir sólo una milésima peor, irá.Que te sientes diferente, rara, extraterrestre incluso.Pero esto... se puede complicar, por ejemplo cuando ves que por mucho que te tapes los ojos y te hagas la sorda, no es el primer día malo, no es el primero en el que te ves que caes, y caes... y ... sigues cayendo. Y por mucho que te agarras a las paredes no hay nada que te pare, nada que te sostenga, nada... ni nadie.Días en los que no sabes ni siquiera que pasa por tu mente ni por tu corazón, y que buscas y buscas pero no encuentras nada, ni respuestas.. ni una mano amiga... sólo preguntas y más preguntas, y te saturas y te agobias y piensas ¿por qué a mi? y eso ya es otra pregunta y explotas , una y otra vez, y te preguntas para que sirve todo lo que haces día a día y entonces, te derrumbas y lloras como una descosida. Y de repente , alguien pregunta ¿estás bien? y tu respondes con seguridad que no y lo siguiente es ¿que te pasa? y no sabes que contestar y entonces es cuando tu cabeza dice: Ya basta.
Todo acaba, sigues llorando y del cansancio te duermes y al día siguiente una sensación recorre tu cuerpo, la misma sensación que te decía que te pasaba algo y no sabias el que y sabes, con certeza, que algún día, todo eso, volverá y seguiras sola, completa y simplemente sola.

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